En su cumpleaños número 14 Gabriela recibió un precioso dije en plata blanca con la forma de un grillo. Pidió permiso al director del internado para llamar a casa y agradecer a sus padres. Al colgar, suspiró profundamente. Hubiera preferido una visita en vez de un regalo.
Los grillos en realidad no le gustaban, pero conocía a alguien que disfrutaba cazarlos. Rápidamente se dirigió hacia la guarida de dicho personaje. Lo acarició y de manera gentil añadió el dije del grillo en el collar de su peludo amigo. Le dio un beso y le susurró al oído: ¡feliz cumpleaños gato!