Enero

¿Te acuerdas cuando te dije lo que sentía por ti? ¿Cuándo abrí mi corazón y tomé el valor que necesitaba para enviarte esa carta?

Seguramente no.

Siempre supe que tú me gustabas más de lo que yo a ti.
Fue por eso que nunca me arriesgué por completo a conquistarte.

Lo nuestro, si se puede llamar nuestro, nunca fue blanco ni negro. Fue una extraña zona gris que mudaba permanentemente de tonalidad.

Realmente y siendo honesta, esto nunca tuvo pies ni cabeza. Siempre fui yo queriendo armar las piezas de este rompecabezas.

Deja un comentario